17 octubre, 2021

Niños y Vídeo Juegos, Se pierden el maravilloso mundo real

Niños y los vídeo juegos

Un día sentado en el bus observó un niño gritar a su madre, con una voz autoritaria en tono de reclamo, «Dame el teléfono ya», está señora le trata de corregir en voz baja con firmeza, pero el niño empieza a realizar lo que en mi tierra se llama un berrinche, y vuelve y grita más fuerte «eres una mala madre, dame el teléfono que quiero jugar»… Dejare está historia hasta aquí, y comenzaré una reflexión, niños y vídeo juegos cuando se juntan en algunas casas la paz reina en el hogar, ahora bien, que está pasando en ese momento en que tecnología y niños se unen? Es beneficioso para la formación o contraproducente?.

Hoy en día el tema de que los niños ya nacen aprendidos y que ya el bebé sabe buscar su juego entre otras cosas, suele ser la excusa para muchos en el momento en que quieran evadir durante un rato ese tornado de energía. Pero recordemos que los dispositivos cada vez vienen con mayor velocidad de respuesta ante una acción, la resolución de pantalla y la usabilidad más sencilla, hace que los niños se encuentren con una inmediatez cada vez más alejada de las acciones en la vida real, esto lleva a causar altos niveles de ansiedad en los niños cuando no tienen el dispositivo en sus manos, muchos prefieren el mundo virtual para escapar de sus deberes escolares, en el hogar o luchar contra la timidez en las reuniones familiares.

Realmente no es aconsejable que los niños se formen a través de un dispositivo electrónico, esto lleva a un aislamiento cada vez más fuerte, y les limitada el desarrollo de las herramientas necesarias para desenvolverse y relacionarse en el mundo offline, los dispositivos tecnológicos pudieran ser una herramienta de ayuda en la formación, pero debe necesariamente ser supervisada en cada momento, así como verificar el contenido digital que el niño está consumiendo, no se puede dejar que los niños se pierdan de un mundo exterior mágico y educativo para estar inmerso en un mundo virtual poco probable, que este no sea su frente a las vicisitudes de la vida.

Iván Cepeda